El trasfondo de este post no es otro que el sufrimiento propio de uno de los ataques de hipo más grande que he tenido en mi vida. Resulta que después de un partido de fútbol que jugué con mis amigos, y en el que me esforcé demasiado, empecé a sufrir un ataque de hipo bestial que además de molesto me provocó mareos y fatiga. Casi después de cuatro horas que estuve con dicho ataque, e intentando que me dejara dormir, decidí buscar en Internet la manera más efectiva de quitar el hipo.

Muchos habréis oído los remedios caseros y leyendas urbanas que corren por ahí sobre como quitar el hipo, que si estar un rato sin respirar, beber sorbos de agua boca abajo o el ya conocido por todos susto, todas ellas de dudosa fiabilidad.

Antes de dar el truco maestro para quitar el hipo, vamos a entenderlo un poco mejor para hacernos una idea a través de esta ilustración:

Quitar el hipo

Y aquí viene, según la revista New Scientist la única forma científica de evitar el hipo es respirar dióxido de carbono, ¿y como podemos respirar dióxido de carbono?, pues muy fácil, teniendo en cuenta que lo que nosotros espiramos es dióxido de carbono, podemos utilizar una bolsa, y tapándonos la nariz y la boca con ella inspiramos y espiramos unas cuantas veces hasta que notemos que cada vez nos cuesta más respirar, ese será el punto en el que nuestro hipo habrá sido eliminado por completo.

Yo al principio, como la mayoría de vosotros, no me lo creía, hasta que lo hice y resultó mágicamente, por eso os lo dejo aquí, para cuando tengáis un ataque de hipo de este tipo podáis solucionarlo rápidamente.