Hace un tiempo, tuve un problema con la fuente de alimentación de mi ordenador, dicho problema fué que me compré una tarjeta gráfica mounstruo y la propia fuente de 300w no daba a basto con todo y no encendía el ordenador.

El siguiente problema fué que no tenía una fuente que aguantara toda la potencia del ordenador, y se me ocurrió la idea de ponerle una fuente de alimentación supletoria al ordenador, dos fuentes de 300w, la que ya tenía puesta y otra que tenía arrumbiada por ahí. El resultado fué este:

Vista del invento

Como véis funcionando perfectamente, el truco está en las conexiones de ambas fuentes, la interna, la tenía conectada a las placas (placa base y tarjeta gráfica), con lo que encendía perfectamente con el botón normal de encendido. Y la otra, la que se ve en la foto, la tenía enchufada a los dispositivos externos (discos duros, lectores de CD – DVD, etc) que tenía que encender con un botón inventado en el enchufe general, haciendo un puente entre el cable verde y uno negro, como se ve perfectamente en la foto (yo le añadí un interruptor para que no fuera un coñazo el estar quitando y poniendo el cablecito).

Con esto lo que conseguía era, además de obtener el doble de potencia en el ordenador, tenía dividido en dos el «circuito» completo, es decir, si una de las fuentes petaba y se cargaba lo que tuviera enchufado, no jodía el ordenador entero, un 2×1 en toda regla.

El único inconveniente que yo veía era que tenía dos botones para encender mi ordenador, y tenía que tener mucho cuidado con que era lo que encendia primero, así que para evitarme problemas de reconocimiento y demás, lo que hacía era encender primero el de los dispositivos externos y después el de las placas.

Como véis no hay problema sin solución o chapuza, la verdad que a mi me hizo el avío durante casi un año hasta que me compré el portatil.