La turbina hidráulica es una de las formas más comunes de generar energía a partir de fuentes naturales. Estas turbinas aprovechan la energía mecánica de los torrentes de agua para crear energía eléctrica. En este artículo, veremos cómo hacer una turbina hidráulica simple (esta turbina trabaja con el flujo de agua) que nos dará una idea de cómo funcionan estos dispositivos. Dicha turbina se puede mejorar con algo de creatividad y aplicando los principios que vamos a ver a continuación.

Turbina hidráulica casera

Materiales

Para crear nuestra turbina hidráulica sencilla, necesitaremos los siguientes elementos:

Una botella plástica de agua.

Un lápiz.

Cuerda.

Una tijera y una cuchilla.

Montaje de la turbina hidráulica

Para construir nuestra turbina hidráulica, empezaremos retirando la parte superior de la botella de plástico. Para ello, utilizaremos una cuchilla y unas tijeras. Luego de retirar la parte superior, quedará una especia de cuezo o de recipiente estilo vaso, el cual debemos adecuar para que el flujo de agua pueda pasar a través de el con facilidad.

Para lograr un flujo de agua continuo a través de nuestra turbina, lo que debemos hacer es simplemente crear agujeros en la parte inferior de la botella, justo un centímetro arriba del fondo de esta. Para realizar esta tarea, utilizaremos una tijera y crearemos unos ocho agujeros separados a la misma distancia uno del otro.

Para ampliar la eficiencia de los agujeros, utilizaremos un lápiz. Aumentaremos el diámetro del agujero, atravesándolo con el lápiz y presionando hasta que la punta de este llegue al lado opuesto de la botella. Repetimos esta tarea con cada uno de los agujeros hechos en la parte posterior de la botella, para crear un dispensador de agua muy similar a los regadores de jardín.

Interior de una turbina hidráulica

Una vez terminados los agujeros de la parte inferior de la botella, sólo resta crear una base para que nuestra turbina pueda girar en su propio eje y crear el típico movimiento circular que las caracteriza. Para ello, haremos un par de agujeros en la parte superior de la botella con una tijera y los ampliaremos con un lápiz (como lo hicimos anteriormente), sólo que esta vez los agujeros estarán ubicados a cada lado de la botella.

Cortamos un trozo de cuerda de unos 15 cm aproximadamente y lo atamos a los agujeros superiores de la botella, creando una especie de asa que será el soporte básico para nuestra turbina casera.

Ahora, anudamos un trozo de cuerda de unos 30 cm al centro del asa de cuerda recién creado y en el extremo libre atamos un lápiz que será el soporte de nuestra turbina. El proceso de creación está listo y sólo falta probarla. Para ello, podemos utilizar una fuente de agua en caída libre y el mejor ejemplo de esto, es abrir una llave o un grifo y colocar debajo nuestra turbina, veremos como el flujo de agua logra que nuestro dispositivo rote sobre su propio eje con velocidad. Dicho movimiento, puede ser utilizado para mover otros dispositivos o incluso generar electricidad si activa un alternador.

Esquema de una turbina hidráiluca

Funcionamiento de la turbina

El agua cae con fuerza al fondo de la botella, y sale disparada hacia las paredes de esta con una presión elevada. Esta fuerza de agua, sale por los ocho agujeros de la botella con mucha velocidad y genera un movimiento rotacional, aprovechando la energía mecánica del flujo de agua.