Los abanicos no son sólo para el calor. Algunos son tan bonitos que nos da pena usarlos por si los estropeamos. Hay abanicos tan bonitos que podemos emplear como objeto decorativo. En estas fechas navideñas no está de más llevar uno encima por si se pasan con la calefacción en algún establecimiento. Y no nos olvidamos de nuestros lectores del “otro lado del charco”, que ahora sufren (o disfrutan) de altas temperaturas.

Cómo hacer un abanico de papel

El abanico parece que ha perdido utilidad en la actualidad, ya que los aparatos eléctricos ya crean ese “fresquito” mediante ventiladores o aires acondicionados. Qué lejos quedó el abanico de la abuela. Sin embargo, cuando se acerca el verano y comemos en un restaurante chino, el abanico sigue siendo el objeto más regalado. La explicación no es otra que el origen de este sencillo pero útil objeto: procede de China y data del siglo VII. Originariamente se inspiraba en las alas de los murciélagos.

Hoy aprenderemos a hacer un abanico de papel muy sencillo. Si lo queremos usar, es preferible que el papel sea de más de 100 gramos. ¡Manos a la obra!

Necesitarás:

– Papel.

– Lápiz.

– Pinturas (lápices de colores o acuarelas).

– Una regla.

– Un alambre.

– Punzón.

– Pegamento.

– Dos palitos de madera planos.

En primer lugar haremos el diseño, es decir, el dibujo que queremos que exhiba nuestro abanico. Ideas: motivos florales, un paisaje de sol y playa, dibujos infantiles o incluso podemos atrevernos a dibujar ideogramas chinos para darle ese toque tradicional. En todo caso, practica primero en un borrador.

Abanico

A continuación marcamos con el lápiz rayas en el papel con una separación de 2cm. cada una. Las líneas son las guías por las que debemos doblar el papel, como si fuera un acordeón.

Una vez que lo tengamos doblado, hacemos un agujero en el extremo inferior con un punzón. También agujereamos un extremo de ambos palitos de madera, que a continuación pegaremos uno en cada extremo del abanico. El último paso es juntarlo todo y unificar el agujero por donde pasaremos el alambre. Atamos el extremo para que no se salga.

Abanico de papel complejo

Si sólo queremos el abanico como elemento decorativo, podemos saltarnos los pasos del último párrafo y pegar el extremo inferior del abanico simplemente con celo.

¡Se acabaron los calores!