El agua es uno de los elementos más importantes para la vida de cualquier ser vivo. Existen momentos en los que se nos hace necesario destilar agua (limpiar) con el objetivo de utilizarla para cualquier fin (regar plantas, conseguir agua en casos extremos, etc.). La destilación se utiliza en muchos lugares para limpiar el agua marítima o retirar algunas de sus impurezas.

Agua del mundo.

El proceso de destilación es un método por el cual extraemos los agentes contaminantes del agua y la dejamos en un estado mucho más limpio. La destilación se basa en el principio de la evaporación. A través de una subida de temperatura se la hace hervir para luego volverla a convertir en líquido en un lugar limpio y sin suciedad.

Para conseguir este efecto de forma casera necesitaremos los siguientes elementos:

Un recipiente grande (de metal o de plástico).

Un plástico transparente (vale el plástico que utilizamos para envolver comida).

Un vaso o taza.

Una piedra pequeña.

Una fuente de calor.

Cuando tengamos estos materiales procedemos a montar el sistema de destilación. Solo tenemos que introducir la taza dentro del recipiente grande. Luego esparcimos el agua sucia sin dejar que ninguna gota entre en la taza. Finalmente cubrimos el recipiente con el plástico transparente y sobre él ponemos una piedra que produzca una ligera inclinación en el plástico transparente.

Esquema de la colocación del recipiente de destilación.

Tras esto solo queda calentar el recipiente. Podemos utilizar un fogón o un mechero en el caso de que dispongamos de uno. Sino, valdrá con que le de un poco el sol.

El funcionamiento consiste en que el agua se evaporará y mediante el plástico transparente haremos que pase a estado líquido dentro de la taza.

A continuación tenéis un video donde podéis ver el proceso puesto en práctica.