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Especial: Cómo hacer un cultivo ecológico casero (en macetas, parte 2)

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Después de la introducción que dimos sobre el cultivo ecológico, hoy nos centraremos en cómo conseguir hortalizas sin necesidad de tener un terreno. Algunas pueden crecer en un piso si les proporcionamos lo que necesitan y por supuesto, siguiendo la filosofía del cultivo biológico: sin productos químicos ni tratamientos tóxicos.

Maceta de hortalizas.

Los cultivos varían según si tenemos un terreno cultivable (aunque sea pequeño) o si vivimos en un piso, y por tanto, queremos sembrar en macetas. Por eso vamos a dividir la explicación en dos temas: uno dedicado al cultivo en semillero y maceta (el que nos ocupa hoy) y otro a la siembra en terreno o huerto.

Tomates en maceta.

Aunque parezca increíble, una maceta puede dar mucho de sí. Lo ideal para plantar en casa son las plantas aromáticas: orégano, albahaca, perejil… Pero también puedes atreverte con algo más. A continuación señalaremos algunas de las plantas que podéis cultivar en casa sin necesidad de tener un terreno.

Árbol en maceta.

– Zanahorias y rabanitos: la maceta puede ser de un tamaño medio, no es necesario que sea muy grande en el caso de las zanahorias y los rabanitos. Las zanahorias que crecen en macetas son pequeñas, más o menos la mitad de lo que estamos acostumbrados a ver en las tiendas, pero muy sabrosas para comer crudas o para cocinar.

– Cebollas y ajos: necesitan algo más de espacio para crecer, así que es preferible usar una maceta grande. Si es muy grande, puedes incluso intentar plantar patatas, aunque saldrían pequeñas.

– Champiñones: los hongos prefieren el interior, aunque son muy exigentes y algo más complicados de cuidar. No les puede dar la luz solar directa y en invierno siempre debe haber una temperatura superior a los 16º C, aunque sin pasarse (se recomiendan unos 21º C). ¿Dónde plantarlos? En cajas anchas (un metro de longitud o algo menos) y de unos 25 cm de profundidad ya bastan. Los champiñones hay que plantarlos a unos 2,5 cm de profundidad y con una distancia entre ellos de 13 cm. Después, cúbrelos con papel de periódico húmedo. Se riegan ligeramente, manteniéndolos húmedos pero sin ahogarlos. Aparecen bastante rápido, al cabo de unas tres semanas. Si quieres hacer tu propio compost para los champiñones, necesitas paja de trigo, yeso de albañilería, estiércol de aves y activador de compost para champiñones.

Rábanos.

Ahora sólo queda pasar a la práctica. No olvides comentarnos tus resultados 😉

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Un comentario

  1.   Raquel Andres dijo

    Hola, Grabriel Ruiz.
    Gracias por tu aporte. Sí, la verdad es que una maceta puede dar mucho más de lo que pensamos.

A inventar!