1

Cómo orientarse: en el campo (II)

Publicado por el .

Quizás te sea útil revisar el post donde hablábamos de la orientación en la ciudad. Hoy daremos algunos consejos para saber situarnos en el campo o la montaña.

Águila posada

Cuando viajemos, sobre todo si vamos a la montaña a pasar el día o de acampada, es útil llevar encima una brújula. Con la tecnología actual, los teléfonos móviles ya suelen tener una brújula digital incorporada, aunque más vale no fiarse del todo de la tecnología y cargar en la mochila con una “analógica”. O al menos, llevar los elementos necesarios para fabricar una en cualquier momento (puedes consultar este artículo donde te explicábamos cómo hacer una brújula).

Indicaciones en un sendero

Si vamos de excursión a liberar el estrés del “mundanal ruido”, fijémonos bien en todos los detalles que nos brinda la naturaleza y sorprendámonos con ellos como si fuésemos inocentes niños. Así disfrutaremos más de nuestro paseo, conoceremos mejor nuestro entorno, y de paso, captaremos elementos que nos ayudarán en caso de que nuestra intención sea volver por el mismo camino: una piedra curiosa o una bonita planta. Es útil darse la vuelta de vez en cuando para contemplar cómo se verá el camino cuando lo recorramos a la inversa. Esto es especialmente recomendable en un cruce de caminos.

Intenta llevar una libreta pequeña contigo, sobre todo cuando vayamos a un lugar nuevo. Será imprescindible apuntar todos los desvíos y caminos que tomemos.

Según el lugar donde paseemos, los árboles pueden albergar líquenes. Piensa que crecen en la parte orientada al norte.

Cada vez hay más rutas senderistas señalizadas. Si es así, fíjate bien en las marcas y no las pierdas nunca de vista. Los colores no marcan la dificultad, como se piensa a menudo, sino la longitud del camino total (que no tenemos porqué recorrer entero): el rojo designa aquellos caminos de más de 50 kilómetros, y el amarillo, los de menos de 50 kilómetros. Los verdes son un caso aparte: rutas locales y más cortas. Si pasa un buen rato y no volvemos a ver ninguna marca, es aconsejable volver sobre nuestros pasos. Si vemos la marca junto a una cruz, el significado es claro: por ahí no se debe ir. La cruz junto al color suele dibujarse en los cruces de caminos, que son los puntos más conflictivos de las rutas.

Piedra con indicaciones

Ojo: si vemos marcas de otros colores (violeta, azul, señales con cintas, etc.), no nos fiemos. Son señas que ha hecho un grupo senderista que iba a un lugar determinado, pero no son marcas oficiales, por lo que no es aconsejable seguirlas.

Otro aspecto muy útil para orientarnos es el viento. Si estudiamos sus características nos pueden decir hacia dónde está el norte. Por ejemplo, el viento de Tramontana, frío y turbulento, procede del norte y el viento de Levante, que sopla en el Mediterráneo, viene del este.


Un comentario

  1.   DoctorPC dijo

    Buenos consejos

A inventar!