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Cómo hacer compost (en montón, parte 1)

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Hacer compost propio es fundamental para el cultivo de un huerto biológico. El compost tiene una historia tan larga como la del cultivo. Su fabricación se practica desde hace milenios, sobre todo en el Lejano Oriente. En los últimos años la fabricación de compost a nivel casero la han recuperado y perfeccionado los agricultores y horticultores biológicos.

Preparando el compost en el montón.

Si tienes tiempo y un huerto, lo mejor es que crees tú mismo el alimento de las plantas, ya que si se hace bien, reduce considerablemente los ataques parasitarios. Hoy os explicaremos cómo hacer compost si tienes un terreno razonablemente extenso. Para ello, explicaremos la técnica del compost en montón.

Consejos prácticos antes de empezar:

– No entierres el estiércol fresco. Es un gran error. Los materiales orgánicos (vale todo: estiércol, residuos de cosechas, restos de cocina, etc.) deben descomponerse al aire, ya sea sobre el suelo o en un montón de compost.

– Tampoco puedes dejar los residuos así tal cual, una corteza de naranja por aquí y un trozo de zanahoria por allá. Aunque contengan todos los elementos que necesitan las plantas, han de pasar por un proceso de transformación para que se conviertan en humus.

– Una buena forma de saber si el compost es bueno es aplicar la nariz: si huele a bosque y se puede coger con las manos sin que se pegue en los dedos, como si fuese tierra, está bien hecho; si por el contrario huele putrefacto, no ha quedado bien.

– Es recomendable hacer el compost en una esquina del huerto, de fácil acceso y mejor sombreada. Eso sí, tiene que hacerse sobre la tierra, nunca sobre suelo de cemento.

Cubierta para el compost.

¿Con qué podemos hacer compost?

Cualquier materia orgánica que no esté contaminada. Puede ser residuos de cosechas (por supuesto, no has de quemarlas) como hojas de rábanos, de nabos, de zanahorias, etc.; abonos verdes, que también se pueden usar como acolchado; siegas de césped, que al ser más acuosos deben mezclarse con materiales más secos como la paja o el heno; ramas de poda de los frutales; hojas; malas hierbas, si el montón para compost ya tiene muchos elementos húmedos, mejor déjalas secar al sol; ortigas; restos de cocina como mondas de fruta y estiércol de animales pequeños, que no debe superar el 20% de los materiales a descomponer.

Por otro lado, puedes comprar estiércol de vaca o de caballo, excelentes como materia prima del compost. Los abonos orgánicos comerciales pueden sustituir el estiércol si no podemos conseguirlo.

Hacer compost

Manos a la obra. Junta todos los materiales orgánicos en un montón. Los materiales secos debemos humedecerlos con cuidado. Los elementos más grandes hay que desmenuzarlos con una trituradora; si no tienes, puedes usar una podadora para achicar los trozos más grandes. El montón de compost hazlo triangular y alargado, de unos 1,20 metros de anchura en la base y un metro de alto, aproximadamente. Es importante mezclar de forma equilibrada los elementos con más y menos nitrógeno y los más y menos húmedos. Hazlo por capas finas.

De vez en cuando esparce con la pala o con la herramienta que tengas tierra o rocas en polvo. Cuando acabes de hacer el montón, cúbrelo con una capa de paja o de tierra. Es muy aconsejable cubrir el montón con plástico para evitar la lluvia y la sequedad extrema.

El tiempo del proceso de descomposición depende de la estación del año y de sus elementos. Puede durar unas cuantas semanas, seis meses o más tiempo. En primavera el proceso es más ágil, y en invierno, más lento. Si usas hojas y brozas tardará por lo menos un año.

Montón de compost.

Ten en cuenta:

– Los dos constituyentes fundamentales del compost son el carbono y el nitrógeno. Equilíbralo con los materiales que utilices para la descomposición. La paja, heno, serrín, etc. son ricos en carbono pero pobres en nitrógeno. Los residuos vegetales son ricos en nitrógeno.

– Si un montón fermenta mal, suele ser por exceso de humedad o por escasez de ella. ¿Cómo saberlo? Si la fermentación se inicia bien, pero se detiene rápidamente, es por sequedad. Si la fermentación no se inicia y el interior está compacto y grasiento, es por exceso de agua.


Un comentario

  1.   José Gabriel dijo

    Gracias por la manera clara, y sencilla, para contarnos cómo hacer compost, pero sigo con la duda, de en que casos se debe aplicar melaza, así como también un producto que contenga microorganismos eficientes.

A inventar!